Talleres y Seminarios

Talleres y Seminarios del Centro Gestáltico San Isidro

La terapia no es el único camino de crecimiento y autodescubrimiento. El CGSI abre espacios vivenciales de desarrollo personal, Talleres, Laboratorios y Seminarios, para personas que estén dispuestas a trabajar consigo mismas.

El desarrollo personal tiene como meta el despliegue del potencial humano, el crecimiento desde un punto de vista integrativo; ¿cómo? … a través del autodescubrimiento, la expresión de las emociones, la exploración de los aspectos sanos y las sombras.

La mejor manera es hacerlo desde la vivencia en grupo. El grupo nos permite enriquecernos con el trabajo de cada uno de sus miembros y cada uno se enriquece con nuestro propio trabajo. El grupo es como un espejo que nos permite ver lo que habitualmente no vemos de nosotros mismos. Nos permite establecer un “contacto” más profundo con el otro; descubrir la matriz con la que nos vinculamos en el mundo. Somos en el vínculo, nos constituimos en él y nos encontramos con lo humano: bondades y miserias, de cada uno.

Cuando privilegiamos el sentir sobre el pensar aumentamos el contacto con nuestro cuerpo y con nuestras necesidades. Esto nos abre un camino más sabio y orientador de nuestra vida. Elegimos en función de nuestras necesidades más obvias y más simples en vez de confundirnos con enredos mentales cargados de supuestos.

El desarrollo personal es un viaje que hacemos desde el apoyo total de nuestros padres, en la infancia, hacia el autoapoyo que vamos logrando paulatinamente. Desarrollamos recursos cada vez más eficaces que nos permiten relacionarnos con el mundo, cada vez más satisfactoriamente.

A medida que voy experimentando el contacto conmigo mismo y con los demás, de una manera consciente, voy aumentando mi autoconocimiento. Así amplío las posibilidades de relación con los demás y me transformo en un ser más auténtico, es decir: Soy lo que soy y desde allí me relaciono. Descubro mis posibilidades y acepto mis límites.

En síntesis, un taller gestáltico o un laboratorio, como experiencia prolongada, es:
Un espacio para explorar situaciones personales.
Un lugar de encuentro con otros.
Un aula de aprendizaje gestáltico.
Un ámbito de reflexión.
Una posibilidad de  jugar creativamente.
Un camino de descubrimiento personal.

La creatividad, la sensibilidad, el humor,
y la reflexión irán de la mano 
en cada propuesta de trabajo vivencial compartido